Enero 12: Oler las flores

¿Te diste cuenta de que podemos tener todo lo que queramos al alcance de las manos? Queremos saber qué hora es en el otro lado del mundo: Google. Queremos saber qué dijo tal: Twitter. Dónde se fue de vacaciones alguien: Instagram. Cómo anda tu ex compañera de colegio: Facebook…

And so on.

Cuando tenía 18, escribí un post sobre cómo odiaba las redes sociales. Como sentía que había una obligación social de postear todo el tiempo, de mostrarse de cierta manera, etc. A los 20, me tomé las redes sociales como parte de mi trabajo para difundir cierto blog de moda que implicaba una creación de un personaje que terminó comiendo mi persona. Cuando me alejé de eso, las redes sociales eran para compartir cosas de mis viajes y vida en general. Después, pensé que era un buen lugar para difundir mis ilustraciones y otros trabajos. Y ahora lo único que siento que hago es simplemente ver cómo pasa la vida de los demás, y yo acá sin hacer nada.

¿Cuántas millas habré scrolled en facebook, en instagram? Son como life-suckers, time consuming apps en las que no siento que me pasen las horas. Y miro, miro, miro. No te das una idea de la cantidad de cosas que me enteré que tenía que tener, que hacer, que seguir gracias a las redes sociales.

Escuché una charla TED que me puso a pensar sobre la productividad y las redes sociales. Vivo prácticamente atada a mi teléfono, con ansiedad al ver si me llega alguna notificación, si alguien me manda un whatsapp o a cuántos likes llegó mi última foto de instagram. Me es cada vez más difícil concentrarme en una sola cosa a la vez y poder terminar mi trabajo a tiempo.

Leí un artículo y vi la charla TED de Paul Miller, un chabón que dejó internet por un año entero y sacó sus conclusiones. Y obvio, también leí los fundamentos de Essena O’Neill para dejar las redes sociales.  Lo que ambos tenían en común era eso mismo que yo buscaba a los 18: aprender a vivir la vida fuera del momentum de las redes. No publicar cada cosa, no buscar sólo la interacción virtual, vivir, salir, disfrutar y oler las flores. Estar presente para uno mismo y para los demás, ¿o no me vas a decir que vos no te das cuenta que en una reunión cuatro de cuatro personas están con el teléfono en la mano y ni se miran la cara?

Te lo digo porque been there, done that. Lo vivo todo el tiempo entre mis amigos y gente con la que me rodeo. Y no quiero eso.

No digo que todo sea negativo, y que en su justa medida no sea bueno, pero hay algo de la vida que me olvidé cuando no tenía esa necesidad de estar pegada constantemente a esto. Y tengo ganas de acordarme cómo era.

No, no voy a borrar mis cuentas (excepto twitter, que ya la borré) pero si me voy a ausentar del mundo por unos días. Si me quieren encontrar, lo van a poder hacer, siempre pueden llamarme al teléfono, mandarme un whatsapp o venir a verme!

Los post se van a seguir subiendo, y van a aparecer en mi página de Facebook (ejem, a la que deberías darle like para enterarte, digo nomás) y ruego que comenten en este espacio para ver y responder a todos!

Quiero conectarme más, estando más desconectada.

“The only thing you have in your life is time. And if you invest that time in yourself to have great experiences that will enrich you, you can’t possibly lose.” – Steve Jobs

(La única cosa que tenés en tu vida es tiempo. Y si invertís ese tiempo para tener experiencias geniales que te enriquecerán, no hay posibilidades de perderlo.-Steve Jobs)

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